Aunque en principio este film se lanzo
como una imitación de río de Tiburón, el producto final es muy
bueno y remarcable. Al poco de empezar y como guiño, vemos a uno de
los protagonistas jugando a la recreativa de Jaws. El guion es bueno,
tiene gancho y el largometraje poco a poco va ganando enteros.
Una pareja desaparece cerca de una
base militar abandonada después de bañarse en una piscina. Durante
la búsqueda se vaciá la piscina para ver si están los cuerpos en
el, y se vierte al rió los seres que habitaban en ella. Sale a la
luz en lo que estaban trabajando años atrás en la base, produciendo
super pirañas resistentes al frío, al agua salada y al veneno. En
principio, iban a ser usadas para luchar contra los vietnamitas en la
guerra. Acabada esta, la base se abandono, pero el científico que
trabajaba con ellas siguió haciendo su labor.
Poco a poco las pirañas van bajando el
rió y causando el horror a su paso. Hasta llegar a una zona
recreativa (un lago) y es allí donde se desencadena la masacre
final. El ejercito persigue el bando de peces e intenta en varias
ocasiones acabar con ellos.
Joe Dante se las ingenio para que su
imitación cogiera vida y como un producto que ha dado varias
secuelas, olvidables todas, pero con un encanto propio y genuino. La
película es sangrienta, tiene buenos momentos de gore, esta muy bien
rodada. Los efectos están muy trabajados para la época. Las
actuaciones pasan muy desapercibidas por sus momentos excesivamente
sobrecargados y con una Barbara Steele, haciendo de científica del
ejercito, que no se desenvuelve en su mejor papel.
Un producto que recomiendo , porque
aunque es una película que por momentos ha envejecido ciertamente
mal puede ser muy disfrutable para los amantes del genero.
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