Película de 1985 del aclamado director
Jesús Franco, esta vez intentando hacer un remake muy personal de La
Noche Del Terror Ciego de Armando de Ossorio. Todo sea dicho, muy por
debajo de los 4 films sobre los templarios sin ojos del director
coruñes, y que espero reseñar pronto en el blog, porque, para mi,
son de lo mejor que ha dado el fantaterror español de lejos.
Como siempre ya sabéis lo que nos
vamos a encontrar en una cinta del bueno del tito Jess (salvando unas
pocas excepciones, como Conde Drácula de 1970 ya reseñada en el
blog). Tetas, planos raros, zooms, una historia que por momentos no se
sostiene y un elenco de actores ya repetitivo en su filmografía.
En
este caso Lina Romay: musa, pareja y ayudante de Franco desde que
rodaron Mujer Vampiro en 1973 (o El Ataque De Las Vampiras como
también es conocida). Fallecida este año el 15 de febrero de 2012 a
los 57 años, una pena. Posiblemente una de las primeras Scream Queen
española (por no decir la primera) de renombre internacional tanto
en el mundo del terror como el erótico y de la que encontramos un
sin fin de paginas web y blogs dedicados a su obra y memoria.
Hay que
decir que también tubo sus escarceos con el porno, cosa no de
extrañar estando al lado del director malagueño, y que por lo que
he podido leer no hizo por dinero ni nada semejante sino por puro
placer. Hay lo dejamos porque para ella siempre abra un lugar en el
blog y ya veréis como poco a poco iré subiendo más y más films
protagonizados por ella aquí en Crematorio. En su memoria.
Retomando un poco el tema, el film
trata sobre cuatro chicas que se van de vacaciones a una zona del sur
con playas y reservan en una zona hotelera, la cual piensan que
estará abarrotada. Nada más lejos de la realidad cuando llegan allí
y se encuentran un hotel siniestro y desierto. Capitaneado por Carlo
(Antonio Mayans), el encargado, una persona fría y extraña. Todo se
vuelve más raro aún cuando dando un paseo por la zona encuentran
las ruinas de un monasterio, algo que ellas no dan importancia. Una
de las chicas desaparece, y en vez de preocuparse por su estado,
deciden ir a la playa y posteriormente a la habitación del hotel a
jugar a juegos lésbicos, algo totalmente racional, ¿o no?.
En la
noche descubren que un séquito de encapuchados se dirigen a hacer
rituales y cánticos a las ruinas pero tampoco es algo que les asuste
mucho y dan por sentado que serán los lugareños (que no se les ve
en toda la película). Poco a poco Carlo va intimando con una de las
chicas, Candy (Lina Romay) y el juego comienza a desplegarse.
Rodada en las canarias en un complejo
hotelero vació, la película no deja de andar entre la cutrez y la
serie B en cuanto a decorados y maquillajes (los templarios son para
mear y no echar gota). Pero la verdad, en mi humilde opinión, es uno
de los mejores films del bueno de Jess.
Dejando atrás mucha
psicodelia y efectos raros que metía en sus proyectos de los 70s y
centrandose en hacer un film de terror de bajo presupuesto pero
resulton, El guion es flojito, peca muchas veces de incoherencias y
fallos. Parece que esta hecho a trompicones, pero tiene algunos
diálogos que son la caña. La despedida de Carlos con su esclava
sexual al final del film es la ostia: gracioso, irreverente y sádico.
Como un guiño a toda la filmografía del madrileño.
Las actuaciones no van muy halla
podemos decir que tanto Antonio Mayans como Lina Romay están
aceptables pero exagerados, el resto son totalmente olvidables.
Un film que por lo que he podido ver la
gente da poca nota pero que recomiendo a todo aquel que disfrute de
la figura de este gran genio y figura llamado Jesús Franco.
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